Miércoles 22 de julio, 2009. BUENOS AIRES. Estoy tomando un taxi que me lleva de la Boca al Obelisco. El tachero me mira haciendo llamadas como loco por el celular. "
Ya tenemos la toma con Palermo", digo. "
Sí, Abbondanzzieri también". Me mira por el retrovisor. Esos dos nombres ya llamaron su atención, así que la charla sobre fútbol fluye. Le dije que era de Bolivia, y que venía a hacer un par de spots con la gente de Boca y River, para un Superclásico en Santa Cruz (
que no pudo llevarse a cabo). Lo interesante del asunto es que a medida que hablábamos, me iba sorprendiendo con "joyas" del fútbol argentino.
No, no hablo de jugadas."
Los presidentes de los clubes andan metidos en política", me dice. Como en Bolivia, pienso.
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Andan de quijotes, supuestamente sacrificándose por el club. ¡Pero son unos chorros! ¡Como sacan plata!". Como en Bolivia.
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Hacen lo que les da la gana con la plata que les da la televisión. Y son siempre los mismos…", ¡como en Bolivia!
Anteayer, que Argentina se clasificó sufriendo, me tuve que acordar de esas similitudes entre ambos países.
De acuerdo, hay una distancia abismal que comienza por el status de religión que el fútbol tiene en Argentina, y de la constante desilusión que representa para los bolivianos. Pero, cosas de la vida, esas
jugaditas tan alejadas de las gambetas que a los futboleros nos gustaría ver, parecen ser nomás el síntoma de que
las cosas andan mal.
Veamos cómo lo hicieron los 10 países que jugaron la eliminatoria sudamericana:
Brasil. Es Brasil, qué se le va hacer. Si en algún momento su juego resultó poco vistoso o no le gustó a los torcedores, Dunga ha mandado callar a todos con resultados: Campeón de la Copa América 2007 en Venezuela, Campeón de la Copa Confederaciones 2009, clasificado al Mundial en el 1er. puesto de la tabla sudamericana. ¿Jogo bonito? Nah, que anticuado. Máxima efectividad. Kaká, Luiz Fabiano y Adriano, con llegadas que en algunos partidos hasta pueden ser escasas, pero letales. Hasta se dieron el lujo de empatar de locales a cero con cuatro equipos: Argentina, Bolivia, Colombia y Venezuela.
Chile. El que no arriesga no gana. El riesgo: pagar a un técnico como el Loco Bielsa, un científico del fútbol, si los hay. El material: una generación joven que ya venía ganando campeonatos juveniles y sacando buenos resultados a nivel mundial. Mezcle los ingredientes, agregue
una gestión dirigencial ejemplar, el infaltable apoyo de la afición y obtiene una selección ordenada, efectiva, de juego vistoso y que vuelve a la Copa del Mundo después de 12 años. Un ejemplo.
Paraguay. Sexto mundial consecutivo para un fútbol sólido, que ya no puede ser considerado chico. Con equipos de tradición como Olimpia y Cerro Porteño, y jugadores que alternan en Europa y varios países del mundo, se sabe que ya no es un invitado de piedra en Sudáfrica. ¿Cómo olvidar que, si no era por un gol de oro,
iban a sacar a Francia de "su" Mundial el 98?
Argentina. Entre la mano de D10S y el pie de San Palermo,
entró entre los cuatro. Aún van a correr ríos de tinta con los pormenores de la clasificación argentina, porque cuesta explicarse cómo una cantera de jugadores tan notables puede casi ir a un repechaje, casi quedarse fuera. Messi no es el de Barcelona, Tévez casi renuncia y
Maradona no es como técnico lo que fue como jugador. Se supone que Argentina tiene material como para 3 alineaciones, pero eso no justifica que El Diego haya hecho alternar a ¡29! jugadores en busca de un equipo ideal que jamás repitió en formación. Lo de los exabruptos durante el festejo molestó hasta a los más maradonianos. Y palos como
éste se justificaron.
Uruguay. La garra charrúa tuvo oportunidad de lucirse en la penúltima fecha ante Ecuador, poniendo lo que hay que poner para sacar adelante un partido (¡partidazo!) que definió los destinos de ambos.
Es más candidato que Costa Rica para ganar la respesca (a la que va por tercera vez consecutiva), aunque no vale confiarse. Por cierto: le sacó un empate 2-2 a Bolivia en La Paz, y le ganó 2-1 a Ecuador en Quito.
¿Alguien se acuerda de protestar por la altura cuando el fútbol puede más que las excusas?
Ecuador. Merecía mejor suerte. Después de ir a dos mundiales seguidos y de haber alcanzado un ciclo de regularidad, todo se le vino abajo en la recta final, pese a la victoria en La Paz. Ese partido contra los charrúas lo definió todo y no hubo forma de sacarle ni un punto al Chile de Bielsa, que venía muy entonado y quería festejar frente a su gente. Igual,
el crecimiento del fútbol ecuatoriano es evidente: Liga de Quito ganó la Libertadores del 2008, sus jugadores alternan en Europa y su trabajo dirigencial ha sido ejemplar.
Colombia. Regularidad que se va tornando en bonitos recuerdos, nada más. De a poco, Colombia va perdiendo ese terreno que había ganado en los '90 con figuras como Higuita, Valderrama, Rincón y otros.
Eliminada por tercera vez consecutiva, la
Selección Colombia, como le llaman ellos, parece ser presa de la
improvisación, la falta de planificación y la poca atención dirigencial. ¿
Suena conocido? Nada es gratis...
Venezuela. No será la mejor selección, pero es una de las que más ha crecido. Y no es un eufemismo comercial.
Consiguió muchos puntos de visitante, algo antes impensable para un equipo llanero, complicó varias veces a sus rivales, y su equipo Sub-20, clasificado al mundial de la categoría, dejó una grata impresión en la Copa de Egipto.
Es decir, lo mejor está por venir.
Bolivia. Según una encuesta, la selección de fútbol sigue siendo considerada un importante factor de unidad (Especiales El Deber y La Prensa, 6 de agosto 2009). Pese a ello, los dirigentes son miopes y piensan antes en sus parcelitas (léase equipos, léase jugadores protegidos), prestan poca o ninguna ayuda a la selección, y el fútbol sigue siendo bicéfalo, dividido entre la FBF y
una Liga con partidos adormilantes, que parecen jugarse en cámara lenta si se los compara con el fútbol de hoy. Mala dirección a la que le siguen jugadores con poca o ninguna hambre de gloria (al parecer, Erwin Sánchez no les transmitió a cabalidad el significado de lo que es
estar jugando un Mundial).
Siempre se menciona la solución:
trabajo desde divisiones inferiores, pero a la hora de ponerle cascabel al gato, no aparece nadie.
Los equipos siguen trayendo jubilados de Paraguay, Brasil y Argentina, y los jóvenes que son promesa no pasarán de eso: promesas, porque, a contramano del mundo,
ningún club quiere rejuvencer sus planteles. Para qué mencionar las costumbres alcohólicas de los jugadores... total,
no hacen nada que el resto del país no haga.
Perú: Por estos días se recordó la hazaña de 1969, cuando el entonces poderoso fútbol incaico
dejó afuera del Mundial de México '70 a la selección argentina. En esa eliminatoria y en ese grupo, Bolivia fue segunda y Argentina ocupó el tercer puesto de tres. Pero de esas épocas, ni la sombra. El partido con Bolivia marcó la despedida de la selección del Chorrillano Palacios, de Nolberto Solano y de Chemo del Solar como DT. Es una generación que tuvo su punto más alto al quedar fuera de Francia '98 por diferencia de goles.
El detallito: una Federación encabezada por tipos
de pésimo accionar y cuyo mayor interés son los beneficios personales.
Bueno, ahí está. Nada es gratis y se cosecha la siembra.
¿Cuánto apostamos a que la "verde de todos" se queda parada todo el siguiente año? ¿Cuánto a que ningún equipo le querrá prestar ni sus suplentes? ¿Cuánto a que el compadrerío de los dirigentes se queda ahí, sin planificar nada, hasta que sea hora de buscar excusas y culpables porque no pudimos clasificar a
Brasil 2014?